7/01/2014

Aquí y ahora



Respiro hondo...profundo... y me concentro en este instante...y es todo lo que hay...todo lo que es... un florecer espontáneo de la vida.


Siento la inmensidad de éste momento...ahora...ya...éste puro presente...que se haya más allá de cualquier deseo...de cualquier expectativa...que es como es.
Abro todo mi ser a la sensación de éste instante...aquí...ahora...sin elegir...sin juzgar...sin decidir...sin identificarme...sólo aceptando lo que es...absolutamente...de todo corazón...sintiendo que todo está bien...que todo es exactamente como debe ser...que nada es incorrecto...que nada tendría porqué ser diferente.


Y es en ésta apertura total del corazón...en ésta completa aceptación de lo que se presenta donde, de pronto florece el amor...porque sí...sencillamente...sin exigencias...sin requisitos...sin condiciones.
Y uno se convierte entonces, en el acto mismo de amar...
Amar...la totalidad de la vida sin excepción alguna...
Amar… sin distinción de personas o cosas…
Amar en soledad…amar en multitud…
Exhalar el amor como un perfume…en cada momento…en cada lugar…no como resultado de una relación, sino como emanación interna…


Amar por amar…
Sin esperar nada…sin desear nada…sin pedir nada…sin expectativas…sin condiciones…sin sujetarlo a cómo “debieran” ser las cosas…
Amar…como aceptación absoluta de lo que es…de lo que se presenta…
Amar…como irradiación interior pura…plena…constante…incondicional…
Tomar conciencia…
Estar presente…
Sentir el instante…
Amar…

Jorge Oyhanarte


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