12/17/2014

La Navidad es una época maravillosa

 

 

La Navidad es una época maravillosa para la reflexión, para el repaso de nuestras tareas, de nuestro desempeño, pero especialmente, es un momento especial para revisar nuestro equipaje espiritual y enfocarnos en el futuro con esperanza y fe. En esta oportunidad magnífica para proyectar nuestros deseos, imaginar o soñar. Pienso que al abordar nuestros sueños hacemos algo positivo que beneficia nuestro ser interno, aunque estos no se hagan realidad.

Imaginar y soñar es muy importante para mí, porque cuando lo hago vivo el momento, ocurra o no. Lo vivo como si fuese verdad, por eso estoy convencida de que cuando soñamos e imaginamos, necesitamos pensar en cosas verdaderamente productivas y beneficiosas, ya que así todo nuestro entusiasmo se activa y nuestra mente, como también el cuerpo, reacciona a esos pensamientos como si fuesen verdaderos.

Es por eso fundamental que en esta etapa en la que un año se va y otro comienza, te concentres en:

1. En soñar con el éxito y el bienestar. Por ejemplo, hay quien estudia y sueña con graduarse un día. Quien está enamorado de su pareja, sueña con formar una familia. Quien está frente a la posibilidad de firmar un contrato o cerrar una negociación, sueña con lograrla. Soñar con optimismo por lo que viene, por lo que luchas y por lo que mereces, es clave para moverte en la dirección correcta.

2. Canalizar tus pensamientos. Un día leí que tenemos aproximadamente sesenta mil pensamientos por día. ¡Es increíble la cantidad de pensamientos que se pueden pasear por nuestra mente! Cada uno de ellos genera en nosotros una reacción positiva o negativa. La mayoría de esos pensamientos pudieran estar dedicados a un sueño en particular que deseamos convertir en realidad. Ordénalos y refleja tus sueños en tus pensamientos.

3. Adicionar la visión a los sueños. Por lo general las personas piensan y meditan en el mismo sueño muchas veces, lo ubican en diferentes etapas de la vida o en un tiempo determinado. El punto es que el sueño en sí mismo no se hace realidad fácilmente, en distintos casos los seres humanos solo se quedan en eso, en simples sueños. Por lo tanto, podemos perder tiempo y esfuerzo en una idea constantemente, sin progreso alguno. Por eso es necesario desarrollar la visión para incorporarla al sueño. La visión consiste en ver por encima de las circunstancias presentes, extendiendo la mirada al futuro, imaginando las acciones que la misma persona u otras podrán realizar, para convertir los sueños en realidad.

4. Dirigir tu atención a la matriz de tu sueños con prioridad. Para esto requieres de un concepto básico e indispensable para mantener la claridad en la acción que busca la realización del sueño, es decir, el Enfoque. Las aves, -por ejemplo el águila-, tienen mucha visión. Se dice que pueden ver ocho veces más que los humanos, pero no necesitan enfoque como el hombre, porque su visión ya viene bien enfocada y está diseñada para lograr sus metas. El águila no pone en entredicho su capacidad, al contrario, sigue sus instintos sin preguntarse si logrará su objetivo pues éste está en su visión y es, por lo tanto, su realidad. Aun cuando en la persecución de su presa pueda fracasar o hasta morir.El éxito para la mayoría de las personas es el logro de las metas que nacen de sus sueños. Alcanzar una condición, llegar a un destino u obtener cierto status, especializarse profesionalmente, cambiar de trabajo, abrir su propio negocio, independizarse, requiere de concentrar la atención y ver con nitidez hacia adelante para dar los pasos y emprender las acciones a seguir.

5. Analizar tus sueños dentro del contexto de tu propósito de vida. Dentro del propósito de vida podemos contemplar muchos sueños con múltiples metas, con la certeza de que si algunas no se hacen realidad, tengamos siempre la opción de replantearlas. El propósito de la vida es la misión vital que traemos a este mundo, la cual nos enseña quiénes somos y por qué estamos aquí. Es el plan diseñado por Dios para cada uno de los seres humanos. La diferencia entre tener metas o tener un propósito de vida es que este último te permite seguir adelante, aún cuando las metas sufran cambios o desaparezcan del mapa de tu vida.

Con el uso del enfoque definimos con claridad las metas a alcanzar, sin perder de vista la misión de vida, logrando una ejecución más afinada para descubrir la verdad y la utilidad del objetivo planteado. Si te enfocas bien, estarás preparada(o) para la batalla de cada día, logrando una ejecución más nítida. Y aunque las metas sufran cambios imprevistos, no te afectarán de manera determinante; por el contrario, estarás lista(o) para entenderlos de manera positiva. Así comprenderás que las crisis representan oportunidades para tomar nuevas decisiones. Por lo tanto, vas a disfrutar y vivir cada minuto de manera diferente, brindándole a cada etapa de tu vida el valor que mereces.

Amigo(a), al repasar tus ejecuciones, tus logros, tus errores, podrás incorporar nuevos sueños en tu vida y también redimensionar algunos existentes. Te prepararás mejor para hacer ajustes, para cambiar y para seguir adelante. En estas navidades, no dejes de soñar y de imaginar, pero ante todo, no dejes de perseverar en tu misión de vida, en tu crecimiento espiritual y en tu compromiso de ser mejor persona cada día, para lograrlo necesitas ir agarradito(a) de la Mano de Dios.

Recuerda en Navidad puedes renovar tus Sueños!

Hasta la Próxima,Bendiciones!!!

 

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