3/02/2015

A partir de hoy le sonreiré a la vida

 

 

Amado Dios gracias por el gran regalo de las emociones, que son mis mensajeras, para definir lo que me gusta y lo que no me gusta. Amado Dios de manera especial te doy gracias por la tristeza, que es la emoción que me hace un llamado para el recogimiento y la reflexión.

Amado Dios hoy entiendo que la tristeza no es mala, ya que me ayuda a interiorizar y a estar conmigo mismo para reflexionar Y tomar decisiones; Lo malo es quedarme estacionado en ella.

Amado Dios a partir de ahora cuando esté triste dejaré de centrarme lo que no tengo y valorare lo que sí tengo.

Cuando esté triste haré un inventario de mis recursos y estaré consciente que yo soy una persona inmensamente rica.

Amado Dios cuando esté triste saldré a dar algún servicio o a darle la mano a alguien que lo necesite, y así como por arte de magia la tristeza desaparecerá. Ya que la verdadera felicidad se encuentra en el servicio.

Amado Dios gracias porque hoy se que el gran elixir en contra de la tristeza es una gran sonrisa, por eso a partir de hoy le sonreiré a la vida y estaré feliz con todos los grandes regalos que tu amorosamente me has dado a cambio de nada" Carlos Gil

 

1 comentario: