6/18/2015

SUPERAR LA DECEPCIÓN

 

 
Como todo ser humano, tendemos a tener apegos,
ya sea a algo, un trabajo, una ciudad… o a alguien.

Es ahí donde puede aparecer la decepción. Como consecuencia de nuestros apegos, la decepción aparece varias veces en nuestra vida. Puede que hayamos perdido el trabajo que creíamos merecer, puede que una enfermedad esté intentando arrebatar la vida de un ser querido, o puede que alguien a quien queremos nos demuestre no sentir lo mismo.

Sea cual sea la decepción por la que estemos pasando, todas vienen por nuestras expectativas irreales formadas acerca de ese algo o alguien. Es una sensación dolorosa como si alguien nos hubiera engañado y la verdad es que nadie lo ha hecho, excepto nosotros mismos.
Como consecuencia de la decepción aparece un fuerte estrés psicológico que nace de la necesidad de control y previsibilidad que al no cumplirse nos superan llevándonos a lainseguridad.
Pero es a base de pérdidas, golpes y reveses, donde aprendemos el valor de lo importante.
Si estas viviendo ahora una decepción (una o puede que varias), ten fe en que cada desilusión nos traerá un beneficio igual o superior, a mi me anima pensarlo así cuando paso por una desilusión, solo tienes que encontrarlo.
Nuestra decepción puede aliviarse si entendemos que por mucho que nos empeñemos en que las cosas o las personas sean como nosotros esperamos es un error, no tenemos el control sobre lo que piense o haga alguien, o como sucederán las cosas.
Si lo que aprendemos de una decepción es que no podemos confiar en nadie, es que no hemos aprendido nada. Y la vida se encargará de nuevo en traer nuevas decepciones hasta que se haya aprendido la lección.
Lo mejor de las decepciones como de las crisis es nuestro crecimiento personal, volvernos personas maduras, y comprender de una vez por todas, que no tenemos el control sobre casi nada, que no somos poseedores de la verdad y que no dependemos de otra persona para ser felices.
Cuando comprendemos esto, podemos relacionarnos mucho mejor con nosotros mismos y con las demás personas, pareja, hijos, amigos, clientes…, y podemos volver a confiar en proyectar nuevos planes, pero siempre centrándonos en el presente y estar abiertos a que nuestros planes puede que no salgan exactamente como pensábamos, pero no nos decepcionaremos, sino que sabremos afrontar la situación y cambiar.

"La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños". - Mahatma Gandhi.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario