3/31/2015

Lo prefiero hoy y no mañana

 

Lo prefiero hoy y no mañana

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando yo muera.

Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mi cuando yo muera.

Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.

Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.

Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.

Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando yo muera.

Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.

Prefiero me dediques una leve plegaria ahora que estoy vivo y no un político epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.

Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.

Prefiero escucharte un poco nervioso(a) diciendo lo que sientes por mi ahora que estoy vivo y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerto.

 

3/29/2015

EXAMEN PARA UNA NUEVA VIDA

 

 

EXAMEN PARA UNA NUEVA VIDA

Una serie de pérdidas traumaticas me había alejado de mi y de Dios.

Sola, sin trabajo ni sustento.

Sin esperanza alguna, intenté quitarme la vida.

Recobré el conocimiento en un hospital, donde pasé los siguientes días recuperándome.

Llegó el día de San Valentín.

El primero que pasaba sin mi marido.

Sentada sola en una sala del hospital, derramé las últimas lágrimas que me quedaban.

Pasaron un hombre y una mujer.

Se detuvieron y oí que él decía:

Espérame un momento.

Se acercó, sacó un pañuelo, secó mi rostro bañado en lágrimas y me dio un beso en la mejilla.

Era un paciente al que había conocido la noche anterior.

Pero, ¿cómo podía darme un beso alguien que me había visto una sola vez?

Era evidente que no tenía malas intenciones, ya que estaba acompañado por su esposa.

¿Qué lo impulsó a besarme? ¿Qué había hecho yo para merecer semejante gesto?

Pasaron unos minutos y pensé: Me han hecho un estupendo regalo, el de la esperanza, y tengo que repartirlo entre los demás.

Con esa reflexión, di el primer y pequeño paso para salir del profundo abismo en el que había caído.

Pocos días después, me dieron de alta.

Miré lo que quedaba de mis ahorros: apenas unas monedas.

En la cocina no tenía más que unas latas de atún y una lata de salsa de tomate.

Pensé: Como en los próximos días no comeré otra cosa que atún con salsa de tomate, será mejor que la prepare toda de una sola vez. Terminé de cocinar y me disponía a sentarme para comer, cuando sonó el timbre de la puerta.

Al abrir, me encontré con una joven que parecía a punto de morir de hambre.

La acompañaba una niña de cinco o seis años en las mismas condiciones.

La muchacha dijo que era refugiada y no encontraba trabajo.

Me preguntó si tenía unas monedas que pudiera darle.

Recordé que me quedaban unas pocas. ¿De qué podrían servirle?

Unas monedas es todo lo que me queda, respondí. Yo también estoy padeciendo necesidades.

Acabo de preparar atún con salsa de tomate. ¿Quieren pasar y acompañarme?

Madre e hija aceptaron con timidez.

Comimos las tres, lo que pensaba iba a ser la comida de varios días, sólo duró un momento.

Recordé que me habían regalado una barra de chocolate, que había guardado para momentos de suma necesidad. Se la regalé a la niña, que me agradeció con un abrazo que jamás olvidaré.

Me enteré que vivían cerca, así que las invité a volver.

Les expliqué que no podía prometerles una mesa abundante de comida, pero compartiríamos lo que tuviera en el momento.

Desde entonces no las he vuelto a ver.

Unos días después, vi en el periódico un anuncio en el que ofrecía un empleo.

Aunque no reunía los requisitos, ni tenía experiencia, me presenté.

Unos minutos después de iniciada la entrevista me hicieron la pregunta más importante de mi vida.

“¿Le parece bien empezar mañana?” Antes de que pudiera responder, un pensamiento vino a mi mente: ¿Fueron aquellas dos desconocidas mi prueba laboral?

Sentí en mi corazón que no sólo había estado en una entrevista de trabajo, sino que había aprobado un examen.

Dios me había demostrado que me amaba, al poner en mi camino a ese hombre que me dio el ánimo que necesitaba en el momento que más lo necesitaba, y luego enviarme a una madre con su hija para ver si era coherente con mi promesa de transmitir amor y esperanza. Cuando lo hice, Dios me bendijo con lo que más necesitaba, un trabajo.

Hoy en día Erica es muy feliz con su trabajo de periodista y comparte con mucho gozo el amor.

Pero además, en su tiempo libre, se viste de payaso y actúa para los niños internados en el hospital.

Su labor es impactante y en una entrevista comentó: Me llena de felicidad ver que los niños enfermos, separados de su familia y lejos de su casa, se llenan de ánimo a pesar del sufrimiento y la soledad.

Y no cuesta tanto, basta con estar dispuesto a ponerse una nariz roja de payaso y cantar una o dos canciones para ver que esos niños, como sienten y reciben el amor.


 

3/28/2015

El Plato Roto

 

 

Tienes un plato :

Tíralo...

Se rompe...?

Pídele perdón.

¿Volverá a ser igual, se arreglará?


Cuando cometemos errores, cuando estamos equivocados, cuando no actuamos de manera correcta, lo normal sería asumir la responsabilidad de esa situación y pedir disculpas. Sin embargo, esta simple acción suele resultar muy difícil para algunas personas, e incluso en algunas ocasiones es vista como un signo de debilidad. Por el contrario, pedir perdón representa respeto, valentía y crecimiento. Poder asumir nuestros errores y aprender de ellos habla de nuestra evolución como personas. A continuación te presentaremos, cómo pedir perdón.Reflexión. El primer paso es pensar cuáles fueron los errores que cometimos, y por qué lo hicimos. Asumir que cometimos un error es un acto de valentía, pero comienza primero por nosotros.

Posibles soluciones. Piensa cual tendría que haber sido tu forma de reaccionar, la forma en que podrías haber gestionado la situación. Escuchar y respetar a la otra persona son las claves de una buena comunicación.
No dejes pasar el tiempo. Si te has dado cuenta de que cometiste un error no esperes demasiado tiempo para poder revertir la situación. Cuanto antes puedas reconocerlo la situación se solucionará de otra manera.
Actúa. Habla con la persona, dile cuál fue tu error, muéstrate sincero y arrepentido de la situación. Cuéntale cual hubiese sido la mejor manera de resolver la situación.
Evita las excusas. No trates de ampararte en situaciones externas, quién ha cometido el error eres tú y debes reconocerlo.
Perseverancia. Muchas veces, nuestro error fue demasiado doloroso para la otra persona, por lo cual puede resultar difícil que nos perdone inmediatamente. Pero no por ello debes bajar los brazos, debes ser perseverante y sincero con tus disculpas.
Aprende de los errores. Debes aprender de los errores, y trata de no repetirlos. Ejercita la reflexión y la buena comunicación antes de enfrentarte a este tipo de situaciones.

 

3/27/2015

Felicidad y Cuaresma

 

La Felicidad aunque sea increible, la podemos encontrar en Cuaresma, depende de nosotros encontrarla.Hablamos del Sufrimiento que se puede convertir en felicidad, cuando nuestra mente, nuestro Corazón, nuestra alma desea y vive la felicidad futura, aquella que nos espera, cuando superamos ese sufrimiento. Jesus paso y vivio su pasión, con humildad, en silencio, sin protestar, sabia que al igual que la promesa al buen ladron.."hoy mismo estaras conmigo en el Paraiso", tambien se cumpliria con El, sabia que con su Resurrección, llegaria a los brazos del Padre, llevandole la Gloria a Dios y su permanencia de situarse a su derecha.Asi tambien nosotros vivamos, acompañemos, a Jesus al menos, en esta semana, de santidad, reflexionando, meditando en que estamos herrando, que es lo malo que estamos haciendo, que nos produce dolor, porque el pecado es dolor, es sufrimiento, es tormento, diferente a los problemas que nos ocasionan dolor, que es la cruz que nos pide Cristo, el que nos purifica, el que nos lleva Dios y en ese dolor hay esperanza, hay un futuro de vida eterna.

No solo acompañemos a Jesus en su Via Crucis, tambien, aliviemos el dolor de nuestros hermanos que sufren, hambre, los que viven en la calle, a los niños, ancianos pobres, a los que estan solos en la carcel, en las casas de retiro, en los hospitales...etc.etc., y nuestra alma sentira paz, alcanzando esa felicidad de satisfacción, cuando hacemos lo que Jesus nos pide hacer con los hermanos mas pequeños.

Si alguien nos ofende, o nos hacen daño, tratemos de perdonar, porque perdonar es sentir alivio, que nos lleva a sentirnos mejor, en paz.

Es asi como podemos encontrar esa felicidad en Cuaresma, asi Jesus sentira que no es en vano su dolor, su sufrimiento, su muerte en la Cruz, y que su Resurrección, la compartira con nosotros, al sacarnos de la muerte eterna y traernos vida eterna.

 

Cargando el pasado

 

 

CARGANDO EL PASADO

Dos hombres iban caminando por el campo, al acercarse a un río se encontraron con una mujer que quería cruzar al otro lado, pero que no sabía como hacerlo, ya que no había ningún puente. El primer hombre se ofreció amablemente: –Si quieres podemos llevarte en brazos hasta el otro lado del río; y ella aceptó agradecida su ayuda.

Así que los dos hombres entrelazaron sus manos, la levantaron y la llevaron hasta el otro lado del río. Después de seguir sus caminos, uno de ellos de pronto se quejó amargamente; –¡Mira mi ropa! –dijo. –Está toda sucia de barro por haber cruzado a esa mujer, la espalda me duele y me siento muy cansado.
El otro hombre simplemente sonrió y asintió con su cabeza. Más adelante, el segundo hombre se quejó nuevamente, ya no puedo seguir adelante, me duele todo, todavía siento el esfuerzo, dijo.
El primer hombre miró a su compañero, que ya estaba en el suelo quejándose y le dijo:

–¿Te has preguntado por qué yo no me estoy quejando?, te lo diré: La espalda te duele, porque todavía estás llevando a la mujer en tus brazos, pero yo la bajé apenas cruzamos el río.
Así es como somos nosotros. Llevamos las cargas del pasado sobre nuestros hombros. Ponemos una caja llena de odios, frustraciones, resentimientos, envidias, celos y muchísimas cosas más que, con el pasar de los años, se hace más pesada, hasta que un día, como el hombre de la historia, nos duele hasta el alma por el tremendo esfuerzo.

 

3/25/2015

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

 

 

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?(Lic. Miriam I Martínez)

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.

Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:

1.Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.

2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.

3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.

4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.

5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

PERO MÁS IMPORTANTE ES LO QUE DEBEN SABER LOS PADRES:

1.Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.

2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.

3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.

4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fútbol e inglés mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

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Mucho para reflexionar como padres, educadores, o desde el lugar que nos toque en contacto con uno de los tesoros más preciosos: LA INFANCIA.

 

Una mujer



LO LEÍ, ME GUSTO Y SE LOS COMPARTO!

Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
Si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo
Si los rollitos no te generan trauma,Si nunca has sufrido de anorexia
Si tu estatura no afecta tu desarrollo personal


Si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante horas.
Si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,Si sabes cómo se prepara un arroz.
Si puedes preparar un almuerzo completo con postre.
Si tu prioridad no es ser rubia para llamar la atención.
Si no te levantas a las 4:00 a.m. para llegar primera al gimnasio.

Si puedes salir con ropa de gimnasia tranquila a la calle un domingo, sin una gota de maquillaje en el rostro…

ESTÁS EN VÍA DE EXTINCIÓN… Eres una mujer exquisita!
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies;Si no aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo;Es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa, con una simple caricia y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos;Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes… y los que estamos fuera de foco somos los hombres); sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia; es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.


Y un HOMBRE… UN HOMBRE EXQUISITO es aquel que valora a una mujer así.Que se siente orgulloso de tenerla como compañera…
Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo toca su amado instrumento…
Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y tender la ropa, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes…
La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser ‘Muy machas’ nos llevan gran recorrido…
¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el "regalo" solamente por la vistosidad de su empaque…!Tonto y mil veces tonto el hombre o la mujer que busca en la calle, teniendo un exquisito manjar en casa.



 

3/24/2015

CUANTO CUESTA UN MILAGRO

 

 

CUANTO CUESTA UN MILAGRO

Micaela, una niña de ocho años oyó a sus padres decir que su hermanito Andrés estaba muy enfermo y que ellos no tenían el dinero necesario para pagar la operación que podría salvar su vida. «Sólo un milagro puede salvarlo», les oyó decir.
Micaela, fue a su habitación y sacó de un frasco todos sus ahorros. Vació el contenido y con todas las monedas que tenía fue a la farmacia. Esperó con paciencia al farmacéutico que estaba muy ocupado hablando con otro hombre.

Por fin, molesto, le preguntó. - ¿Qué necesitas? - Estoy conversando con mi hermano que vino de Chicago y al que no he visto en mucho tiempo – añadió, sin esperar que la niña respondiera su pregunta. - Es por mi hermano, dijo la niña - está muy enfermo y quiero comprarle un milagro.- ¿Cómo? - preguntó el boticario.- Se llama Andrés y tiene algo muy malo que le está creciendo dentro de la cabeza. Dice mi papá que sólo un milagro le puede salvar. ¿Cuánto cuesta un milagro?

- Aquí no vendemos milagros, lo siento, pero no puedo ayudarte - contestó éste, con un nudo en la garganta. - Mire, tengo dinero para pagarlo. Si no es suficiente, conseguiré lo que falte. Dígame cuánto cuesta. El hermano del farmacéutico era un hombre muy elegante. Se inclinó, y preguntó a la niña:- ¿Qué clase de milagro necesita tu hermano?- No sé, respondió Micaela, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Lo que sé, es que está muy enfermo y dice mamá que necesita una operación, pero como mi papá no puede pagarla, quiero hacerlo yo con mi dinero.

- ¿Cuánto tienes? - preguntó el señor que venía de Chicago.- 22 pesos con 50 centavos- respondió Micaela con voz apenas audible. Es todo lo que tengo, pero si hace falta, puedo conseguir más.

- ¡Qué casualidad! - dijo sonriendo, 22 pesos con 50 centvos es justo lo que cuesta un milagro para tu hermanito. Seguidamente, el hombre recogió el dinero en una mano y con la otra tomó la mano de la niña y le dijo:- Llévame a tu casa. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres, para ver si tengo la clase de milagro que necesitas.

Aquel hombre bien vestido era el Dr. Armstrong, especialista en neurocirugía, quien realizó la delicada operación. Al poco tiempo, Andres se había restablecido totalmente. La madre emocionada comentó: Esta operación fue un milagro. ¿Cuánto habrá costado? Micaela sonrió. Sabía exactamente cuánto costaba un milagro: 22 pesos con 50 centavos.

Necesitamos FE para alcanzar las metas inalcanzables.


 

3/23/2015

Cosas que debemos hacer con nuestros padres

 

 

Te acuerdas cuando eras niño, no te daba pena decirle a tu padre o madre cuanto los querias, buscabas sus abrazos y los besabas a menudo.

A medida que paso el tiempo fuiste siendo cada vez más reservado, poco a poco dejaste de mostrar y expresarles tu afecto, llegando a sentir vergüenza de que tus padres te demostrarán cuánto te querían.

Hoy en día tal vez "ya no tengas tiempo" para ellos, los ves poco y cuando lo haces, pones más atención a tu tablet o celular.

Cada vez que te avergüences de ellos, recuerda todo lo que hicieron por ti:

Te dieron vida.

Te ayudaron a hablar.

A dar tus primeros pasos

Aguantaron tus travesuras, inclusive en ocasiones te felicitaron por ellas.

Si tenías miedo en la noche, te confortaban


Te enseñaron un montón de cosas, como andar en bicicleta

Estuvieron y están contigo en los mejores y peores momentos, tu primer día de clases, tu primer amor, tu primer pérdida y mucho más.

Te vieron crecer, reconociendo todos tus logros y apoyándose es tus fracasos.


Por todo lo anterior y mucho más, hay cosas que ojalá puedas decirle a tus padres antes de qué sea demasiado tarde:

1. TE AMO.
Probablemente nuestros padres saben que nosotros los amamos, pero aún así deberíamos decírselos todos los días. Nadie dabe cuándo podría ser la última vez que los veas con vida. No tengas miedo o pena, puede que los notes sorprendidos, pero ellos necesitan escucharlo.

2. ESTOY ORGULLOS@ DE TI.
Tus padres se esfuerzan día a día para ser mejores personas para ti, así que no olvides reconocer todo lo que hacen.


3. GRACIAS.
Tus padres han hecho innumerables sacrificios para darte lo mejor que han podido, así que agradéceles por tanto esfuerzo y amor.


4. PERDÓN.
A veces decimos cosas sin darnos cuenta de lo mucho que los estamos lastimando, por eso siempre debemos pedir perdón, nunca te quedes con culpa o ganas de decirlo.

5. ERES LA PERSONA QUE MÁS ADMIRO.
Expresa todo ese amor y admiración por tus padres. Vida solo hay una, no te quedes con nada.

6. ME HAS ENSEÑADO TANTO.
Ellos te han formado y te han preparado para que puedas enfrentar el mundo. Aunque no te des cuenta ellos han sido tus mejores maestros.

7. HE LOGRADO TANTO GRACIAS A USTEDES.
Dales su lugar, sin ellos no estarías donde estás ahora, tus logros también son méritos suyos.

8. NO IMAGINO MI VIDA SIN USTEDES.
Sabemos que algún día se irán, así que hazles saber lo indispensables que son para ti hoy.

 

3/21/2015

Ten calma

 

 

Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.

Afirma tu paso con la visión del futuro. Encuentra la calma de las montañas. Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria. Vive intensamente la paz del sueño.

Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una flor, al conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas de un buen libro.

Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga, para que sepas que vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido y que la vida es más que aumentar la velocidad.

Voltea hacia las ramas del roble que florece y comprende que creció grande y fuerte porque creció despacio y bien.

Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

Autor: Hellen Keller (ciega, sorda y muda de nacimiento)

Donando Sangre

 

 

Donando sangre


Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.


El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Si, lo haré, si eso salva a Liz."

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció.


Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?"

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana. Y aun así se la daba.


Da todo por quien ames.


AMA COMO NUNCA HAS QUERIDO.

NO DESPRECIES LA AMISTAD DE TUS AMIGOS.

VIVE LOS DÍAS CON FE, AMOR Y PAZ.

TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS EL DINERO.

Y BAILA COMO SI NADIE TE VIERA.